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Tribuna Libre
El empujón que falta
Juan José Mac Auliffe
Director de empresas
Es probable que los cuellos de botella provocados por el terremoto estén resueltos, en su mayoría, antes de fin de año.
Dado lo anterior, el país volvería a retomar la senda de crecimiento que podría significar alcanzar la meta de
US$ 20.000 per cápita, ajustado por paridad cambiaria (PPP), en cinco a siete años.
Personalmente creo que todos los fundamentos económicos, políticos y sociales están bien alineados para conseguir que Chile alcance, por fin, entrar en la gran liga de los países desarrollados.
A continuación, comentaré tres temas que podrían darle un "empujón" al crecimiento económico.
Infraestructura de transporte: recuperar la senda perdida. En Chile se debería invertir independiente del terremoto, entre
US$ 4.000 millones y US$5.000 millones al año en caminos, aeropuertos, puertos, metro y ferrocarriles.
En los últimos cinco años esta cifra bajó abruptamente a casi la mitad.
Por lo tanto, el plan de inversión en infraestructura de transporte no sólo debe reconstruir lo dañado con el terremoto, sino alcanzar en cinco años un nivel mucho mayor y mejor que el previo al terremoto. Por ejemplo, ampliación de las actuales autopistas concesionadas, doble vía de Antofagasta a Coyhaique, pavimentar 100% ruta costera, orbital en Santiago, circunvalación total o parcial de todas las grandes ciudades, duplicar capacidad actual de aeropuertos, etc.
Una inversión en infraestructuras de transporte de US$ 20.000 millones -
US$ 25.000 millones en cinco años tendría un efecto económico muy importante en la productividad, empleo y nuevas inversiones. No hacerlo significa un cuello de botella al desarrollo del país.
Construcción de viviendas: todavía está un 25% bajo lo normal. Es conveniente crear un escenario lo más favorable posible para la construcción de viviendas, de tal forma de alcanzar niveles muy superiores a los históricos, previos a la crisis 2008- 2009 y al terremoto.
En Chile tenemos un stock de aproximadamente 4.000.000 de viviendas.
En un año normal (2007) el nivel de construcción alcanzó las 120.000 viviendas. Esta cifra ha disminuido con la crisis y el terremoto en 25%.
Un plan ambicioso pero factible sería construir 1.000.000 de viviendas para los próximos cinco años, incluyendo las sociales.
La rentabilidad social y económica de lograr esta meta debería ser muy alta y el impacto en el empleo sería extraordinariamente significativo. Volver a la normalidad (2007) significa un mayor empleo de al menos 100.000 personas.
Política urbana: falta de suelo urbano. El gran "escollo" para la construcción de viviendas en Chile ha sido la falta de suelo urbano. Esto se debe a que la política urbana de los últimos 20 años ha fomentado un aumento de la densidad en todas las grandes ciudades en Chile, cuando la tendencia debería ser lo contrario. A mayor nivel de ingreso, la densidad urbana debe disminuir. En Chile, tenemos miles de hectáreas que podrían incorporarse a los radios urbanos, que se excluyen sin justificación ni económica ni social. Un síntoma de este fenómeno es la exagerada proporción de edificios de departamentos, debido a la falta de suelo urbano.
Si las grandes ciudades en Chile tienden a densidades acordes con nuestro ingreso, el impacto en la riqueza y en el bienestar sería enorme. En los próximos siete a diez años dichas densidades deberían bajar prácticamente a la mitad.

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